Acelerar carga web

Cómo acelerar la carga de una web

En estas fechas navideñas todos nos sentimos más pesados que de costumbre por los atracones de comida que nos damos. Pero ¿y tu web? ¿Te has parado a pensar que quizá sufre sobrepeso todo el año y tú sin hacer nada al respecto? Pues espabila y ponla a dieta, que ni a Google ni a los usuarios le gustan nada los sitios “obesos”, ya que tardan mucho en cargar. Y menos en la era del móvil en la que vivimos.

¿Cuántas veces te has ido de una web porque tardaba mucho en mostrarte su contenido? Eso ocurre cuando la página contiene muchos elementos inútiles o realmente no muy necesarios. Elementos que están ralentizando su velocidad de carga y son, por tanto, una vía de agua por la que se te escapan las visitas. Y con ellas tu posicionamiento web.

Tranquilo, que vamos a mostrarte cómo acelerar la carga de una web con unos cuantos consejos. ¡Vamos allá!

Cómo medir la velocidad de carga de tu web

De partida, no lo fíes todo a un sola pantalla. Prueba desde varias para confirmar si la lentitud es cosa de tu dispositivo o quizá de tu conexión a Internet. Y desde una ventana privada o en modo incógnito, en lugar de hacerlo desde tu sesión de usuario o administrador.

Una vez descartado el problema “individual”, debes conocer cuánto tiempo tarda de media tu página en verse por completo. Si le ocupa más de 3 o 4 segundos, Houston, Houston, we have a problem… Tu tasa de rebote será alta y tu posicionamiento se verá muy perjudicado porque la experiencia del usuario es pésima y los visitantes se te largan a las primeras de cambio. Y eso Mister Google no lo perdona.

Herramientas para conocer cuánto tarda tu página en cargar

Para conocer la velocidad en la que carga tu web puedes usar muchas herramientas online gratuitas o que al menos tienen una versión restringida sin coste alguno. Estas mismas utilidades te indican, además, a qué se deben esos “kilitos” de más, para que sepas por dónde debes comenzar tu operación bikini.

Te enumeramos cinco que nosotros situamos entre las mejores:

  1. Pingdom Tools. Muy completa e intuitiva, te ofrece datos desglosados, reveladores y de modo muy gráfico.
  2. Google PageSpeed Insights. Herramienta de Google que también te indica lo que no va bien, pero quizá su principal defecto resida en ser demasiado técnica en ocasiones a la hora de darte soluciones.
  3. GTMetrix. Mezcla en un informe completo los resultados de la anterior con la posterior, YSlow, y te apunta cómo corregir los errores con todo lujo de detalles.GTMetrix
  4. Yslow. Te da una nota, que va desde la A (un sobresaliente) hasta la F (cateado sin paliativos) para un total de 34 reglas de optimización.
  5. Website Speed Test. Para saber únicamente el tiempo de carga y el tamaño de cada archivo de tu web.

Muchos de los factores causantes de la grasa sobrante en una web son comunes y recurrentes, como te pasa a ti estos días con el turrón y los dulces navideños 😉

El peso de los elementos que componen tu web y el número de “llamadas” a la base de datos o a aplicaciones externas están íntimamente relacionados con la velocidad de carga.

Lo más habitual es que las imágenes y el javascript sean lo que más pesa. Pero hay muchos otros ítems involucrados. Aquí va una serie de consejos para acelerar la carga de una web:

Consejos para acelerar la carga de una web

1.- Versión response. Ya te lo contábamos en un artículo anterior de este blog. Fundamental que tu web se adapte a cualquier dispositivo de forma correcta y eficiente. Los móviles copan cada día más las búsquedas y hay que dar respuestas efectivas, sea cual sea el soporte utilizado por el usuario.

2.- Lenguaje de programación utilizado. Si tu página está hecha en Flash, vete pensando en pasar a HTML5 o PHP. Siento tener que ser yo quien te lo diga, pero estás algo desfasado. La época del Flash pasó.

3.- Tamaño, calidad y selección de las imágenes. En web hay que optimizar las imágenes al máximo antes de subirlas. De nada te servirá tener una web visualmente perfecta si luego nadie entra a verla, ¿verdad? Lo óptimo: en formato JPG, comprimidas y solo las necesarias. Que no se acerquen a los 100 Kb y no las pongas por decorar, únicamente las que aporten algo al “discurso” de tu página. Ah, otra cosa, salvo que estés enamoradísimo del formato slider, pasa de él. En su día molaron, pero la gente ya no les hace ni caso y pesan un montón. Tienes a tu disposición muchas herramientas online para optimizar el tamaño de tus fotos, como Web Resizer u Optimizilla:

 

Web resizer

 

4.- Vídeos. Sí, son el formato que lo peta hoy en día, pero también suelen ser bastante pesados a poco que duren o tengan calidad de imagen. Mejor embebe el que te interese de Youtube, y tampoco te pases en cantidad o estaremos en las mismas.

5.- Animaciones. Contraproducentes y molestas para cualquier tipo de web. Redúcelas a la mínima expresión o, aún mejor, quítalas sin remordimiento alguno. El que quiera ver dibujos, que se ponga Disney Channel.

6.- Revisar el código. Procura que no haya errores de sintaxis ni enlaces rotos. También puede que tengas programas que son una rémora y no te aportan gran cosa. Elimínalos. Si no sabes hacerlo, recurre a un profesional de la materia. Huye del uso a granel de plugins en WordPress, de módulos Prestashop o de aplicaciones en Joomla, etc, y borra los que tengas inactivos.

7.- Exceso de publicidad. Volvemos a lo mismo que con las imágenes. Si atiborras tu página de banners con el fin de arañar el máximo de ingresos, pero no tienes visitas, no generarás nada de beneficio. Una cosa que esté bien, sin pasarse. Mira qué sensación más mala da encontrarse con algo así:

Saturación publicitaria

 

8.- La caché. Configúrala correctamente para optimizar la carga de documentos e imágenes, reducir el ancho de banda usado y rebajar el tiempo de las descargas.

9.- Javascript. El justo y necesario y si carga al final, mejor que mejor. La técnica de colocarlo en la parte inferior de la página hace que se enseñe el contenido al usuario más rápido pero se toma en cuenta con la carga inicial.

10.- El servidor. Ojo, no vaya a ser que el resto de las cosas las tengas bien y lo que esté fallando sea tu servidor, bien porque sea un hosting barato de calidad deficiente, sea compartido y no dé más de sí o tengas un número de visitas que exceden el límite de lo contratado.

Y tú, ¿cuántas de estas cosas crees que tienes bien implementadas en tu web? ¿Cuándo fue la última vez que pesaste tu sitio? ¿Usas algún otro truco para acelerar la carga de una web? ¿Otro año más que vas a apuntarte al gimnasio en enero 😉 ? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!

PaulaGuzman
Periodista, copywriter web y marketer de contenidos. Responsable de www.enredandoporlared.com. Siempre escribiendo y buscando historias…

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