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Evitar penalizaciones de Google

Cómo recuperarse de una penalización de Google

Cuando eras pequeño y te portabas mal, tus padres te castigaban a no salir de casa o no recibir la paga semanal. Google hace lo mismo cuando ignoras sus reglas reiteradamente, pero tu penitencia no es otra que ver cómo tu web baja puestos en el ranking de búsquedas o puede que incluso desaparezca de ellas.

Te contamos cómo detectar una penalización de Google y, si es el caso, qué tipo de sanción es, qué puedes hacer para reconciliarte con el buscador y cómo evitar sufrir otras nuevas en el futuro.

¿He sido penalizado por Google?

No vayas a pensar que toda caída en el posicionamiento de tu web se debe a una penalización de Google. Hay muchos otros factores que pueden ser la causa y que tendrías que analizar antes de pensar que has sido penalizado.

Para saber a ciencia cierta si detrás de la debacle de tu página realmente se esconde la mano del famoso buscador debes buscar estos síntomas:

  • ¿Tu tráfico orgánico ha disminuido notablemente?
  • ¿Has perdido peso en algunas de tus principales keywords?
  • ¿Tus páginas han desaparecido de los resultados de búsqueda?
  • ¿O directamente tu dominio ya no está indexado?

Si la respuesta a la mayoría de estas preguntas es afirmativa, querido amigo, sentimos decirte que has sido penalizado por Google.

No obstante, como hay herramientas online para casi todo, aquí tienes un par que te ayudan a descubrir si has recibido una penalización de Google: Google Penalty Checker de Fruition y Panguin Tool de Barracuda.

Penalizaciones de Google

¿Qué he hecho para recibir la penalización?

Esta pregunta es casi retórica. Y lo sabes. Si has llegado al extremo de ser penalizado, en el 95% de los casos conoces de sobra por qué, pillín.

Siendo generosos, el 5% restante podríamos atribuirlo a acciones contraindicadas llevadas a cabo de manera inconsciente por gente que ni analiza mínimamente sus métricas ni mira su Google Search Console nunca.

Porque Google, de una manera u otra, avisa. Y quien avisa, no es traidor. Si te ha sacado la tarjeta roja, es que previamente te ha mostrado amarilla y tú has seguido dando patadas.

Acciones que odia Google

Entre los motivos para la amonestación o sanción figura el amplio catálogo de acciones del «black hat SEO», es decir, todas aquellas que contravienen sus directrices específicas de calidad para, mediante la manipulación o el engaño, intentar crecer de manera fraudulenta.

Por ejemplo, poner textos o enlaces ocultos, crear páginas a partir de contenidos copiados o generados automáticamente, hacer SEO negativo, redireccionamientos engañosos, hacer demasiados intercambios de enlaces, participar en red de blogs, que tu web cargue muy lenta, spam en comentarios, etc.

La novedad más reciente, puesta en marcha hace solo unos días, este 10 de enero, es su anunciada batalla contra los pop-ups e interstitials. Google quiere suprimir los que no son estrictamente necesarios, aunque de momento empieza por quienes los emplean en los móviles, donde resultan especialmente molestos e intrusivos.

Si no quieres fallar, antes de hacer algo en tu web pregúntate si va contra la experiencia del usuario. Es lo que prima Google por encima de todas las cosas.

Algoritmos de Google

Tipos de sanciones de Google

El catálogo de cosas que molestan a Google es muy amplio, pero tiene dos formas de intentar que las corrijas.

La primera es la penalización que ejecutan sus algoritmos. Como buenos robots que son, detectan que no estás haciendo algo bien y aplican la sanción sin avisar. Los principales y más habituales son Panda y Penguin. El primero monitoriza que tu contenido no sea una caca (duplicado, escaso, de baja calidad, con keyword stuffing…). El segundo rastrea los enlaces externos que no considera naturales y el spam, por resumirlo a grandes rasgos.

Las acciones manuales, en cambio, se producen cuando tu sitio ha disparado una alarma. También cuando alguien ha reportado a Google que tu web se está portando mal. Sí, el buscador anima a que haya chivatos en pos del bien común.

Es entonces cuando tu caso llega a un operador humano. Ese agente te enviará un aviso a tu Search Console para tirarte de las orejas.

¿Qué hacer para que Google te vuelva a querer?

Lo primero ya te lo puedes imaginar: dejar de hacer lo que no le gusta. Quita lo que le incomoda, rectifica, haz lo que te pide y volveréis a ir de la mano.

Cuando el problema está solucionado, y ha mediado un agente, debes avisar a Google. Usa tu Search Control para pedirle que vuelva a visitar tu sitio y comprobar que todo ya está en orden.

Si la penalización de Google fue obra de alguno de sus simpáticos animalitos, deberás detectarlo y solucionarlo tú solito. Tienes algunas guías muy completas para conocer mejor a Panda y Penguin y evitar sus zarpazos.

A menudo el proceso no es tan rápido como uno querría. Es, por tanto, mejor prevenir que curar, como todo en la vida.

¿Ya te ha penalizado alguna vez Google? ¿Cuál fue el motivo? ¿Qué hiciste para solucionarlo y cuánto tiempo tardaste en recuperarte?

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