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Crear una startup de éxito

Crear una startup de éxito: Factores clave y nichos de futuro

Emprender, autoempleo, tecnología, startup. El camino que dibujan esas palabras es el sueño dorado de muchos jóvenes en nuestro país. Y, cada vez más, de no tan jóvenes. Montar una empresa a partir de una idea innovadora, fundamentada en las nuevas tecnologías o el mundo digital, y hacer que sea rentable en un periodo de tiempo razonablemente corto es difícil, pero no imposible. ¿Quieres saber cuáles son los factores clave para crear una startup de éxito y los nichos con más futuro?

Requisitos para crear una startup

Lo primero de todo es tener claro que crear una startup es montar una empresa emergente de capital-riesgo. A partir de ahí, hay que asumir desde el minuto cero la posibilidad de que nuestra aventura no funcione. No son pocos los que han probado varias veces hasta dar con la tecla adecuada, y sí muchos los que encadenan fracaso tras fracaso sin alcanzar los frutos esperados. Como buen emprendedor, deberás levantarte las veces que haga falta.

Si bien, como en todo en esta vida, nadie tiene la fórmula mágica que garantice el éxito, sí existen ciertos requisitos sin los cuales no es viable desarrollar una de estas compañías emergentes:

  • La idea. Sin ella no hay nada que hacer, obviamente. Debe ser original, innovadora y que aporte una solución tecnológica a un problema o necesidad de los usuarios.
  • El equipo. Tener clara la infraestructura humana que va a encargarse de desarrollar la idea, así como su capacitación.
  • El modelo de negocio. Definir cómo pensamos monetizar y hacer rentable nuestra idea.
  • La financiación. De dónde vamos a obtener los recursos económicos que nos permitan poner a andar el proyecto. Normalmente es con capital de los socios, amigos, familiares; y sobre todo con fondos de inversión o mecenas empresariales.
  • El momento. Acertar en cuándo es idóneo lanzar nuestra propuesta al mercado.

El elemento que marca la diferencia

Una conjugación armónica de todos esos requisitos, dice la teoría, nos daría como resultado crear una startup con unas sólidas bases y perspectivas de buen futuro.

Ahora bien, en qué medida es importante cada uno de los puntos citados es algo muy subjetivo y dependerá mucho de cada caso.

No obstante, toda una autoridad en la materia como Bill Gross, fundador de la incubadora de empresas Idealab, artífice de numerosas startups de éxito, señaló en una de las famosas charlas TED que el momento -el timing– es la variable más importante de todas.

Este experto, que llevó a cabo un profundo análisis de unos doscientos proyectos que pasaron por sus manos, fundamenta su afirmación en eso tan popular de que «quien da primero, da dos veces» o de que «lo importante es estar en el lugar y en el momento oportuno».

Está claro que si no hay demanda o no sabes generarla para tu producto o servicio, poco o nada tienes que hacer.

¿O crees que lanzar en estos momentos una red social con el mismo concepto que Facebook o Twitter es una buena idea? En cambio, ¿consideras que tuvo algo que ver la crisis económica en el buen funcionamiento de iniciativas de economía colaborativa como las del Couchsurfing, Bla Bla Car, Uber o Airbnb?

Economía colaborativa

Nichos de futuro para las startups

Nuevamente, dar por seguro algo en el mundo empresarial resultaría una osadía. Sin embargo, no es nada descabellado mirar alrededor de nosotros y apuntar hacia dónde se dirigen los tiros dentro del ámbito de la tecnología, ingrediente imprescindible para toda startup.

Así las cosas, hay al menos tres grandes campos sobre los que veremos nacer en los próximos años compañías llamadas a convertirse en grandes referentes: el Big Data (al que dedicaremos próximamente un artículo en este blog), la realidad virtual y la inteligencia artificial:

  1. El Big Data es un concepto tan amplio como difícil de resumir. Para hacernos una idea, basta con pensar en la ingente cantidad de información que se genera hoy en día a través de las nuevas tecnologías y la necesidad de las empresas de analizar todo ese caudal de datos para sacar partido de ellos. Las empresas que aporten valor y soluciones en este campo tienen muchas papeletas para triunfar en los próximos años.
  2. La realidad virtual llevaba décadas titubeando, sin llegar a entrar de lleno en nuestras vidas. Hasta que el mundo del entretenimiento, sobre todo el universo de los videojuegos, ha sido su perfecto caballo de Troya. Hoy en día la realidad aumentada, más allá de su uso recreativo, está siendo implementada en numerosos negocios. Se trata, sin duda, de una herramienta novedosa y con amplísimas posibilidades de futuro. Los sistemas de comunicación basados en la holografía, que hemos visto en infinidad de películas de ciencia-ficción, están a la vuelta de la esquina y en pocos años estarán tan a la orden del día como los smartphones. Dicho queda.
  3. La inteligencia artificial y el llamado Internet de las cosas son otros terrenos abonados para el éxito. Los gigantes tecnológicos como Google, Amazon o Microsoft ya están en plena carrera con el lanzamiento al mercado de los primeros dispositivos que quieren convertir nuestras casas en sistemas inteligentes interactivos. No tardará mucho en sumarse Apple con su Siri. Google Home, Amazon Echo y la anunciada Cortana de Microsoft pugnan por popularizar los asistentes virtuales en los hogares de todo el mundo. A partir de ahí, la imaginación al poder, que no todo está escrito ni es patrimonio de los grandes.

 

Realidad virtual

Capacidad de adaptación, la clave de la supervivencia

En un mundo tan globalizado, la competencia es voraz en casi cualquier ámbito en que nos movamos. Es por esa razón por la que, sea cual sea tu idea o proyecto, deberás estar preparado para cambiar sobre la marcha. Tantas veces como sea necesario. Como dijo el boxeador Mike Tyson una vez, «todos tenemos un plan, hasta que nos golpean en la cara».

Si no tienes piel de camaleón, otros te adelantarán por la derecha o te dejarán en la cuneta. Aferrarte a tus convicciones está bien, pero cuestionarlas si atisbas dudas razonables sobre su viabilidad debe formar parte de tu filosofía de trabajo. Busca tu ventaja competitiva y optimízala, hazla valer para diferenciarte sobre el resto y destacar. Ahí está la clave de la supervivencia. Puro darwinismo laboral, amigo.

¿Has probado a crear una startup o tienes pensando hacerlo? ¿Cuáles crees tú que son los factores más determinantes para el éxito?

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